Publicado en
Cine y TV el 31 de Julio, 2006, 10:14
por
G0RK4M

Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto con una película como lo hice el sábado viendo
Silent Hill (*). Sin duda, la mejor adaptación que he visto de un videojuego. La fotografía es impresionante, los efectos digitales, logradísimos, el argumento es totalmente coherente con el espíritu del juego, la caracterización de los personajes es tremenda, la sensación de no saber lo que está pasando está muy bién llevada... y podría estar así horas.
Por partes: aunque el argumento de la película no coincide con el de ninguno de los juegos, se utiliza un batiburrillo de elementos de los tres primeros
Silent Hill que, por extraño que parezca, funciona muy bien (al contrario de lo que sucede con la primera parte de
Resident Evil). Se establecen paralelismos entre los personajes del film y ciertos personajes fácilmente reconocibles del videojuego (ejemplo: la caracterización de Sean Bean para que se parezca a
James Sunderland). En ese sentido, se establece una línea argumental que cuesta seguir, que te hace perderte cada dos por tres. Pero es que en los juegos pasa eso: no sabes que está pasando hasta el final. Símplemente asistes en primera persona a una serie de fenómenos inexplicables y truculentos que te empujan hacia el desenlace, donde todo se aclara para volver a liarlo. Es completamente coherente con los argumentos de las versiones digitales.
También se debe mencionar el tratamiento perfecto que se le da a los tres niveles de realidad existentes en Silent Hill (realidad, niebla, sangre), y la utilización de los monstruos de cada uno de ellos. Los detalles como los nombres de las calles, las tiendas, los ángulos de cámara exactos, te hacen creer que estás viendo otro juego, jugado por
el director de este film.
En resumen, una película muy bien hecha, cuyo único pecado tal vez consista en que si no has jugado a los juegos, puede que no te haga tanto "tilín".
(*) He de destacar que disfruté CON la película, no así DE la película, porque tres chavalas a mi lado se dedicaron a rajar de lo bueno que estaba un imberbe que se sentaba delante en vez de vert la peli. Lo de la gente en el cine cada día es más desagradable e irrespetuoso. Muchos críos de 14 años (y más de un adulto) deberían recibir una buena paliza charla antes de dejarles entrar a una sala de cine. Desde luego, entre el precio que tiene la entrada y el poco silencio que existe en las salas, cada día dan menos ganas de ir al cine.