El sábado fuimos a ver El Código DaVinci, más por el hecho de que ambos nos hemos leído el libro y sentíamos curiosidad, que por las razones típicas por las que uno va al cine a ver un taquillazo de estos. Y, desgraciadamente, la película dista mucho de ser lo que uno se espera, a priori, de una peli de Ron Howard protagonizada por Tom Hanks y basada en un best seller de reconocida fama internacional.El guión, salvo detalles, es una transcripción del libro. No hay ni un ápice de originalidad. A veces, esto es bueno, pero si te has leído el libro (y la mayoría lo ha hecho), encontrarte con lo mismo aburre un poco.
La interpretación, triste, como si los actores del reparto actuaran a medio gas (salvo la honrosa excepción de Paul Bettany, que está tremendo haciendo de Silas). Concretamente, Hanks resulta ser un Robert Langdon apático y plano, sin la característica emoción que este señor le pone a sus papeles.
Y el ritmo, lento. Es curioso como condensan todo el libro en apenas 2 horas, y aún así parece que la peli vaya lenta. En algunos tramos, llega a desesperar.
En fin, que estoy ansioso porque llegue el finde que viene para ver X-Men 3, que promete bastante.

Artículos



